sábado, 18 de octubre de 2014

Lo ahora imposible

No sé por qué me engaño, si adoro cada centímetro cuadrado de tu ser.
Supongo que es por protección, y por la pesada ancla del realismo en un mar de sueños puros.
No quiero ser tan sincera, no quiero reconocerte dentro de mí. No puedo. Está prohibido.
Pero si la distancia fuera diferente, si el momento fuera diferente, si nuestras mentalidades fueran diferentes, si todo fuera diferente, no dudaría en dejarme caer y caer hasta encontrar tu suelo. No encontraría excusas para dejarte volar sin mí, no sería la primera en dar el paso a dejar de abrazarte. Una semana sin tu nombre sería imposible. Un imposible como nombre entre nosotros no ocurriría.
Y ocurriría lo ahora imposible.

En realidad no quiero fingir que los demás floreros están bien, después de haber visto todo un jardín.
No sé si puedo falsear tanto mis sonrisas, no sé si cabe tanta interpretación durante tanto tiempo.
Creo que necesito estar entre los huracanes de tu cabeza, creo que debes estar en Oz junto a mi pecho, y no renunciar al color por la verdad en blanco y negro.
Fuiste lo bastante grande como para que junto a ti hiciéramos las playas nuestras. Y renunciamos al mar por un par de ríos opuestos...
Aún no sé si mereció la pena.
Pero sé que esta pena se merece una sonrisa tuya para dejar de existir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario