Tengo un cuento escrito que no puedo leer,
una maleta abierta desde hace meses,
un poema que aún no puedo entender,
y una senda que conozco de otras veces.
Esperanzada en encontrar en el mañana un ayer,
esperando de nuevo a que esa piedra se cruce,
y deje en el camino todo aquello que trasluce
a través de ese cristal que no supe romper.
El alma se bifurca en esperar y volver,
no hay trampa en esto, pues no lo elegí,
el tiempo libera sin dejar de doler,
las cadenas siguen puestas, nunca vencí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario